Contexto
Toda sociedad humana siempre ha generado conocimiento sobre su entorno y sobre su realidad física, espiritual y social. Es un aspecto que surge de la necesidad que el hombre tiene de tratar de explicar o comprender el medio que habita, en el proceso de relacionarse con el cosmos.
La ciencia, como la principal forma para adquirir dicho conocimiento, cumple una función vital en cualquier sociedad a través de su principal instrumento que es la investigación científica, pero en las formas de organización social que están actualmente surgiendo, el conocimiento empieza a tomar una dimensión, y a desempeñar un papel en la sociedad (Chaparro, 2013). En este tema convergen una serie de factores, áreas, profesiones y disciplinas, no solo aquellas que sirven para la creación de conocimiento, sino, además, las que de una u otra forma contribuyen a su mejor aprovechamiento y beneficio para la comunidad (Marín Agudelo, 2012). Para lo cual es necesario que todos los actores de la sociedad hablen un lenguaje común, tengan acceso ágil a la información, hagan uso adecuado de las herramientas tecnológicas e interactúen con los demás individuos y con sus colectivos de manera abierta; que se puedan servir por sí mismos de la información que circula y, a partir de ella, convertirse en productores de conocimientos. (Marín Agudelo, 2012).